« Quien sabe, solo el rio | Página de inicio | Lagrima de piedra »

15/06/2006

Impredecible

Que ganas de sacarte los miedos
arrancarlos, pisotearlos
romperlos a patadas
Y despues de eso, tranquilas
darte un abrazo y un beso
dejar que te duermas en mi hombro
y al rato, mucho mas tarde
que despiertes hermosa
tan pequena aunque alta
escucharte solo mirandote
tocandote con los oidos
y con la boca deseandote
volver a verte, tan pequena
con una fortaleza tan fragil
tan agriamente dulce
Conmoviendome, rescatandome
a veces de locuras ordinarias.

 

Para una amiga

11:52 Anotado en Poemas | Permalink | Enviar a Email